MEDITACIÓN Y EVOLUCIÓN 4. CARLOS BARDÓN

VÍDEO AL FINAL DEL TEXTO

Veremos de forma general, sin profundizar, la evolución de la raza humana. Sabremos el momento evolutivo de la humanidad actual y así podemos empezar a comprender el porqué de la situación actual del mundo y de España. El porqué  el desarrollo de la mente es tan peligroso cuando no está gobernado por el alma. Así aparecen grandes personalidades ( la personalidad en este contexto se compone de cuerpo físico, emocional-deseos, mental y espiritual) que utilizan el desarrollo mental para su beneficio particular egoísta, como está sucediendo hoy concretamente en España y de forma general en el mundo entero.

Son personalidades, con gran desarrollo de la mente inferior concreta y el sistema emocional al que también controlan. Su alma, que sí la tienen es  incapaz, todavía, para manejar esa personalidad. No manejan sólo su propia personalidad, sino que pueden hacerlo con las personalidades de los demás. Así mienten con descaro y cinismo provocando reacciones emocionales en la clase baja social y parte de la clase media. Los enardecen con propuestas y promesas que no cumplen. Les tienen ocupados con la falta de trabajo para ganarse la vida, preocupaciones y poco tiempo libre. Les empujan a tener deseos y placeres que no pueden cumplir por falta de medios poniéndolos más inquietos, exaltados y manejables, para así regimentarlos y dirigirlos con más facilidad, pues la persona preocupada aumenta su estrés, ansiedad y depresión y con esos estados emocionales es menos capaz de pensar y razonar por sí misma.

La única solución es la enseñanza en valores cívicos espirituales. Por esto, no favorecen la educación en el sentido de hacerles ver esta circunstancia y ayudarles a crecer internamente, desarrollar valores eternos, espirituales, religiosos o no, única forma de conseguir la paz social pues para tener esa paz hay primero que tenerla dentro. Esos valores espirituales, no simplemente valores, sino con el apellido concreto de espirituales, son eternos y conocidos por todos: solidaridad, equidad, hermandad, que inevitablemente pasan por la humildad, la generosidad, la compasión, la no violencia, la tolerancia bien entendida,( Diferenciar tolerancia de permisividad. Tolerancia como no violencia, solidaridad, comprensión, respeto por lo ajeno, entre otras cosas la propiedad ajena, etc….tendría que ser 100% siempre pero permisividad  la justa en cada caso y la mayoría de las veces cero. Este sería un ejemplo de cómo se puede manipular)  pues para tener paz externa primero hay que conocerla, distinguirla de la felicidad y  desarrollarla internamente para luego manifestarla en la vida cotidiana.

No es ya que no favorezcan su enseñanza sino que, al contrario, incluso favorecen desde la niñez y en la adolescencia (etapas de formación de adultos) los estados emocionales negativos de la sociedad (ver los vídeos recientes sobre la adolescencia en este mismo blog) para así crear personas que piensen poco, o nada, por sí mismas y sean mejor dirigidas por los estados emocionales que los dirigentes provoquen. Su poder reside en  manipular y separar. Lo hacen a través de la escasa y falsa información; el fomento del odio, de la forma que sea, recordándolo las veces que fuere necesario, para que la persona perdone y tenga sed de venganza. Hay que crear división, rencor, odio o envidia al que piensa distinto a ti o tiene mas que tú, deseo de venganza en la sociedad y cuanto más fuerte mejor. Cuánto más odio más desunión, también se llama separatismo, y ya se sabe que a río revuelto siempre hay ganancia de pescadores, que son ellos. Favorecen desde edades tempranas la falta de control  personal en los menores. También lo hacen disminuyendo esa autoridad en los padres y en los educadores de la educación formal y ante cualquier autoridad, poniendo a la misma como represora, disfrazándolo con la palabra engañadora de darles libertad pero  lo que están haciendo no es haciéndoles libres para pensar por sí mismos en beneficio de una sociedad consensuada por el diálogo, equitativa y justa, sino todo lo contrario, se vuelven esclavos de sus emociones y pensamientos negativos y egoístas ( favorecidos por las nuevas tecnologías) que sólo el alma puede manejar en beneficio de una sociedad en paz.

Tengo que recordar una vez más que los niños, y lo son hasta los dieciocho años, tienen derecho a su educación física, emocional, mental y espiritual según dice la Carta de las Naciones Unidas de los Derechos de los niños de 1992. Y los padres son los responsables directos de ella. Y tienen el derecho y el deber de educarlos en este sentido para formar seres responsables y libres en una sociedad pacífica. Esta misma Carta recomienda a gobiernos y educadores a desarrollar planes y leyes en este sentido.

Pero se olvidan estos derechos porque no interesa la enseñanza del control emocional y mental por el espiritual y tened presente que no dice religioso, aunque si recomienda el respeto a todas las creencias. No se difunde debidamente estos derechos y no se favorecen. Por eso mismo, no promueven el crecimiento interno integral del ser humano, físico, mental, emocional, y espiritual, (que es el único que es integral pues si le falta algún término ya no lo es).

Estas personas, egoístas sin límite, existen en todas las sociedades  y pertenecen o forman diversos grupos y estamentos que se apoyan mutuamente. Son ayudados por  mentes también más o menos brillantes pero como ellos, de corazón podrido, también en distintos grados. Sus almas viven dentro de esta personalidades, les dan vida pero se manifiestan en pocas ocasiones en beneficio de los demás. Un día despertarán.

Generalmente están en la economía y en los «creadores de opinión». Todos suelen pertenecer a la clase media alta por lo que no tienen problemas económicos. Estos últimos, los creadores de opinión, existen en  los medios de comunicación y la literatura generalmente. Estos creadores de opinión, no hacen la distinción entre opinión e información con lo que confunden conscientemente a quién les escucha. Comunican los acontecimientos y libros a través de sus propios prejuicios, preferencias, rencores, envidias y odios sin ningún pudor ni sonrojo con la idea de manipular las mentes de los que les escuchan. No son equitativos, tratando con distinto rasero a sus preferidos de los odiados. Contando medias verdades, muchas veces mentiras y otras creando las noticias falsas, fake news se llaman ahora, en beneficio de sus favoritos y muchas veces sus benefactores en uno  u otro grado. Estos creadores de opinión los hay en demasía. Son utilizados por el poder hasta que llega ese momento en que ya no les sirvan para sus fines o les molesten. Entonces el poderoso les eliminará sin piedad, les «destituye» o expulsa de su grupo directamente o con subterfugios a través de otros creadores de opinión afines a él. No me refiero aquí a los verdaderos y honestos informadores,  que sólo informan, son veraces y tratan a todos con igualdad, dejando que los demás formes sus propias opiniones y que al comunicar, advierten honestamente lo que es información de opinión personal. Son escasos pero que siempre existen.

Tristemente hasta la mentira está aceptándose como normal en la vida cotidiana; cuando  hay que saber que detrás de cada mentira existe un egoísmo, orgullo, deseo de poder, envidia, rencor,  odio o deseo de venganza, en diferentes grados, que no son precisamente actitudes que favorezcan la paz social y por eso deberían ser condenadas enérgicamente y eliminadas por todos.

Como creo que se decía en periodismo hace muchos años: » No vaya a ser que la verdad estropee la noticia». (Esta frase se la escuché a José María García, periodista deportivo de antaño, como comentario, que recordaba con tristeza porque seguía seguía estando presente en la actualidad).

Con una mirada serena pero discernidora lo veremos claramente si nos asomamos sin prejuicios, como observadores, a la ventana actual del mundo y cómo no, de nuestra España, pues en ella estamos viviendo muy claramente y con intensidad estos momentos.

Por esto, si queremos acabar con el sufrimiento, hay que deshacerse de estas emociones negativas, que son las causantes de las actitudes descritas y nos llevan a la falta de paz interna y social y potenciar los valores espirituales, valores del alma para que lleguen a gobernar personas gobernadas por el alma. Para ello hay que conocerlas, manejarlas, transformarlas en virtudes espirituales, manifestarlas en la vida cotidiana para que se integren como una forma de vivir y en esto estamos. Pero antes hay que querer cambiar.

Seguimos trabajando por un mundo en paz.

¿ALGUIEN ME ESCUCHA?

 

 

 

 

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